Agustina Marín, orgullo de Gualeguaychú: preseleccionada a la Selección Argentina para el compromiso internacional en Alemania

La Asociación de Básquet Gualeguaychú continúa acercando historias que reflejan el crecimiento y el compromiso del básquet local. En esta oportunidad, la protagonista del ciclo de entrevistas fue Agustina Marín, jugadora surgida de la ciudad y recientemente preseleccionada para integrar la Selección Argentina de cara a un nuevo compromiso internacional que se disputará en Alemania.

Su convocatoria representa un reconocimiento al esfuerzo sostenido, la evolución deportiva y el trabajo constante que caracteriza a quienes construyen su camino desde la formación hasta el alto rendimiento. Además, reafirma el crecimiento del básquet femenino y el potencial de las jugadoras surgidas en Gualeguaychú.

Un reconocimiento al esfuerzo diario

Al recordar el momento en que recibió la noticia, Marín expresó:

“Fue un mimo a mí misma, un premio al esfuerzo de todos los días y a poder hacer lo que me gusta intentando hacerlo de la mejor forma. Fue una mezcla de felicidad y motivación para seguir preparándome al mejor nivel posible”.

El camino hacia este presente estuvo marcado por sacrificios, entrenamientos y crecimiento personal.

“Nunca bajé los brazos. Hice muchos esfuerzos, incluso estar lejos de casa para entrenar y mejorar constantemente, tanto dentro como fuera de la cancha”.

La importancia de competir y sumar experiencias

Uno de los aspectos más determinantes en su evolución fue la posibilidad de competir fuera del país.

“Jugar afuera me permitió conocer otros estilos de básquet y sumar nuevas herramientas. Ver el básquet internacional fue clave para mi desarrollo”.

No es la primera vez que integra una preselección nacional, pero asegura que hoy llega con mayor madurez.

“Tengo más experiencia y herramientas para aportar lo que el equipo necesite”.

Un sueño que se renueva con cada convocatoria

Vestir la camiseta argentina sigue siendo una emoción única.

“Es el máximo sueño de cualquier deportista. Representar al país es un orgullo enorme y una sensación que no cambiaría por nada”.

En cuanto a su evolución, destacó el crecimiento mental y el enfoque colectivo.

“Aprendí a entender qué puedo aportar como jugadora y que el equipo siempre está por delante”.

Entre sus fortalezas resaltó la velocidad y la defensa, además del trabajo permanente en el tiro y el manejo de balón.

El sostén fuera de la cancha

La familia, amigos y su entorno cercano ocupan un lugar central en su carrera.

“Son mi motorcito en todo sentido. Siempre estuvieron acompañándome en cada decisión”.

Sobre la presión del alto rendimiento, señaló:

“Con el tiempo entendí que hay días buenos y malos y que eso no define quién sos como jugadora o persona”.

Objetivos y proyección personal

Actualmente se enfoca en el presente y en disfrutar cada etapa deportiva.

“Quiero dar el 100% hoy y ser la mejor jugadora posible donde me toque estar”.

Entre sus metas a futuro se destacan alcanzar su máximo nivel y continuar desarrollándose también fuera del deporte, ya que cursa la carrera de Relaciones Públicas.

Gualeguaychú, siempre presente

La jugadora recordó con emoción sus raíces:

“Gualeguaychú es mi casa y siempre quiero volver. Mi familia y muchos entrenadores fueron fundamentales en todo mi proceso”.

Un ejemplo para las nuevas generaciones

La preselección de Agustina Marín representa un orgullo para el básquet local y un ejemplo de dedicación para quienes comienzan su camino en el deporte. Desde la Asociación de Básquet Gualeguaychú se celebra este nuevo paso en su carrera y se destaca el compromiso que demuestra dentro y fuera de la cancha.

El básquet como refugio y desafío: mano a mano con Lucio Bire

En el marco del receso competitivo y mientras se aguarda el inicio de un nuevo torneo, la Asociación de Básquet Gualeguaychú puso en marcha un ciclo de entrevistas con protagonistas del básquet local, con el objetivo de conocer sus historias, experiencias y el detrás de escena del deporte que apasiona a la ciudad.

En esta tercera entrevista, Lucio Bire, actual jugador del Club Neptunia en la categoria U15, compartió sus sensaciones sobre el camino recorrido, destacando que uno de los momentos más importantes fue “la enorme alegría de poder representar algo tan grande en cada partido y poner todo el esfuerzo para dejarlo en lo más alto”.

A lo largo de su crecimiento deportivo, explicó que tomó verdadera dimensión de la competencia cuando comenzaron a aparecer partidos más exigentes y rivales con gran talento, situaciones que —según afirmó— generan una motivación constante para mejorar y superarse día a día.

El básquet ocupa un lugar central en su vida, ya que considera al club como “un espacio seguro donde dejar de lado las preocupaciones cotidianas y enfocarse en lo que a uno le gusta”. En ese camino, el equipo y el compromiso colectivo son el principal motor para continuar entrenando con intensidad y dedicación.

Entre los recuerdos más significativos aparecen los momentos compartidos fuera de la cancha, como las tradicionales hamburguesas después de los partidos, espacios que fortalecen la unión del grupo y permiten intercambiar experiencias y puntos de vista.

En cuanto a los valores que deja el deporte, resaltó especialmente el respeto y el sacrificio, y aprovechó la oportunidad para agradecer a su entrenador, Matías Villarreal, por enseñar no solo a ser mejores jugadores sino también mejores personas.

El apoyo familiar también ocupa un rol fundamental en su desarrollo. Destacó el acompañamiento constante, desde la compra de elementos deportivos hasta la presencia en cada partido, y recordó especialmente a su mamá, quien lo acompañó desde sus comienzos en Central Entrerriano y también en su posterior paso al club Neptunia.

Sobre la dinámica del equipo, explicó que cada entrenamiento se vive con el objetivo de mejorar colectivamente. Los triunfos se celebran con alegría, mientras que las derrotas se asumen como parte del crecimiento, entendiendo que todos los equipos atraviesan momentos difíciles y que lo importante es seguir adelante.

El compromiso con el deporte lo llevó a dejar de lado aspectos personales para mantenerse en óptimas condiciones físicas y mentales. Además, destacó la emoción de competir con los mejores jugadores de la ciudad y representar a la Asociación a nivel provincial, como le tocó vivir en el torneo de selecciones disputado en Paraná.

En relación al vestuario, remarcó que es uno de los pilares de cualquier club, ya que allí se construyen vínculos fundamentales con compañeros y amigos, aprendiendo a convivir y a empujar todos hacia el mismo objetivo, más allá de las diferencias personales.

A quienes recién comienzan en el básquet, les aconsejó disfrutar el proceso y valorar el orgullo de representar a un club. En su experiencia dentro de Neptunia, destacó el fuerte sentido de pertenencia del grupo, que supo mantenerse unido incluso en momentos difíciles.

Entre sus sueños deportivos aparece la posibilidad de competir a nivel nacional con su club —una meta que quedó pendiente en 2023— y, en lo personal, el anhelo de llegar a jugar profesionalmente. Finalmente, aseguró que, si pudiera hablar con su “yo” del pasado, le diría que apueste aún más por este deporte que tantas alegrías le brinda.

Con este ciclo de entrevistas, la Asociación de Básquet Gualeguaychú busca seguir acercando a la comunidad las historias que construyen el básquet local día a día, poniendo en valor el compromiso, la pasión y los valores que se viven dentro y fuera de la cancha.












Una mejora muy esperada para la Casa de la Asociación

La Asociación de Básquet Gualeguaychú concretó una mejora edilicia muy importante con la renovación completa de la vereda de su sede, una obra largamente esperada que permite optimizar las condiciones del edificio y cuidar el espacio que pertenece a toda la comunidad del básquet local.

La intervención fue fundamental para dar solución a un problema estructural que se presentaba durante los días de lluvia, cuando la humedad ingresaba y afectaba las paredes internas de una de las habitaciones. Gracias al trabajo realizado, esa situación quedó definitivamente solucionada, mejorando la conservación y el uso de las instalaciones.

Desde la Asociación se destaca y agradece especialmente el acompañamiento de la Municipalidad de Gualeguaychú, así como el apoyo del ex Director de Deportes Raymundo Legaría y de la gestión del intendente Mauricio Germán Davico, cuyo compromiso permitió que esta obra pueda llevarse adelante.


Asimismo, se extiende un especial reconocimiento a todas las personas que colaboraron y realizaron las gestiones necesarias para concretar esta mejora: Intendente Municipal,  Mauricio Davico; Jefe de Gobierno, Luciano  Garro; representante del área Acción Social, Facundo Molina; Presidente de la Asociación de Básquet Gualeguaychú,  Alejandro Poetti; Vicepresidente de la Asociación de Básquet, Javier Borrajo y el  Secretario de la Asociación, Ariel Rey. 

La Asociación de Básquet Gualeguaychú continúa trabajando de manera constante para cuidar, mejorar y poner en valor su casa, reafirmando el compromiso con las instituciones, los clubes y toda la familia del básquet de la ciudad.

 

Simón Bel: el básquet como familia, disciplina y pasión

El básquet formativo del Club Luciano de Urdinarrain se construye con jugadores que sienten la camiseta desde el primer día. Uno de ellos es Simón Bel, para quien el club representa mucho más que entrenamientos y partidos.

La primera vez que se puso la camiseta sintió que había encontrado su lugar. “Me sentí dentro de una familia, en un lugar en el que quiero estar, y siempre orgulloso de defender esta hermosa camiseta”. Con el tiempo, entendió que el básquet ya era parte de su vida: “Siempre tenía ganas de jugar, en cualquier lugar y en cualquier momento”.

Para Simón, el club es sinónimo de disciplina y contención. “Si tuve un día malo, sé que voy al club y vuelvo con una sonrisa en la cara”. Y cuando las cosas no salen dentro de la cancha, lo empuja el amor por el básquet y el apoyo de sus compañeros, que están siempre para alentar.

Entre los recuerdos más valiosos guarda las risas en el vestuario y las bromas de equipo, momentos simples que fortalecen el grupo y quedan para siempre. El básquet también le dejó valores fundamentales: compañerismo, respeto mutuo y la importancia de motivarse juntos para seguir adelante sin bajar la cabeza.

La familia ocupa un lugar central en su camino deportivo. “Es mi fuerte y mi motivación”, destaca, reconociendo especialmente a sus padres, quienes lo acompañaron desde el inicio y lo impulsaron a animarse a este deporte.

Representar al club dentro de la ADBG significa mucho para él: competir, crecer y defender la camiseta frente a otros equipos de su edad. Mirando al futuro, su gran sueño es claro: ganar un campeonato con su categoría. Y al chico que empezó a picar la pelota por primera vez, le deja un mensaje simple y sincero: no bajar la cabeza, seguir entrenando y confiar, porque todo esfuerzo tiene su recompensa.